agosto 20, 2019

El suelo estaba cubierto de sangre. Se agachó y vio que en las muñecas tenía unas heridas profundas por las que escapaba un reguero continuo del líquido rojo. Belial abrió los ojos. Yarea se incorporó y se alejó hacia la puerta. Los ojos del chico la siguieron. No hizo amago de incorporarse. La miró en…